CRONICA
Se levanta 5:30 de la mañana hace un tinto, y se
alista para comenzar la jornada diaria y la rutina de su vida
Tiene dos hijas Laura de 11 y Lina de 9 les prepara
su desayuno para que vayan a estudiar bien alimentadas, a las 6:15 am se van
para el colegio y sigue con las labores del hogar; lavar la ropa, tender las
camas y hacer el almuerzo para dejar a sus hijas y llevar para el trabajo.
Ella es Martha tiene 31 años, madre soltera y trabaja como vendedora de calzado en los
almacenes Westland en el tradicional
barrio Restrepo, en el sur de Bogotá, desde
hace 14 años, labora 11 horas diarias de 9 am a 8:00 pm, de lunes a sábado,
domingos y festivos de 11: a 6:00 pm, se gana el salario mínimo y a veces
comisiones por venta pero es muy raro el mes que puede hacerlo, ya que según me
cuenta las ventas son cada vez más difíciles, y hay mucha competencia, además
ha llegado al país mucho zapato chino y la gente prefiere comprar más barato.
Tiene 3 descansos al mes, si se puede llamar
descanso por que cuando lo hace sigue con las labores de la casa, allí siempre
hay algo por hacer.
Siga, bienvenido caballero que zapatico busca? Siga,
al fondo hay mas estilos, como lo necesita tengo de amarrar, mocasín, en cuero
en sintético.
Le ofrezco este; es lo último que nos llego es en
cuero napa suela poliuretano, no se parte, viene cocido por debajo, tiene 2
meses de garantía por descose despegue, suela. Este es el reportorio que
utiliza todos los días para vender zapatos, un trabajo arduo y muy difícil
vender cosa que necesita, paciencia, verbo, y ganas.
La gente lo “bananea” mucho a una bananer es
sinónimo de hacer sacar para calzarlos y luego dicen vamos a dar una vuelta y
ya volvemos, o si me gusto pero es que lo buscaba en otro color, entre otros
que la gente al salir a comprar molesta mucho, ah! Eso si las mujeres somos más
las cansonas para comprar- manifiesta Marta.
El día a día de marta transcurre atendiendo
clientes, dura toda la jornada de pie, tiene 15 minutos en la maña de descanso
para tomar algo de onces, una hora de almuerzo, en la tarde otros 15 minutos.
Me sigue contando lo duro que es su trabajo cuando
llega un potencial cliente le en seña unos zapatos para dama y unos para una
niña, va a la bodega , se los muestra , le asesora como limpiarlos, como
mantener la orma del zapato luego de 20
minutos la venta se realiza, uff! que cliente tan difícil casi que me bananea,
pero bueno ya llevo tres pare sitos hoy, gracias a dios, es que la cuota de
este mes es de 15 millones si la hago me
gano el 1% es decir 150.000 pesos.
A las 8:15 pm, sale rumbo a su casa en guacamayas
sur-oriente de la ciudad, toma su transporte llega al barrio recoge sus hijas
donde su madre se las cuida, cenan, se van a dormir y espera el nuevo día.
La próxima vez que vaya a comprar zapatos seré más ligero
al hacerlo y antes de ir estaré seguro de que es lo que necesito, así no hare
cansar tanto a los vendedores, y tendré
siempre en cuenta a marta que
representa esa gran cantidad de vendedores
que nos atienden en los establecimientos comerciales, con una sonrisa en su
cara y la esperanza de que les compremos para que al final de mes puedan
siquiera ganar una comisión, que es una irrisoria paga para su tan dedicada y
ardua labor.






